viernes, 2 de diciembre de 2016

#schaerbloggerevent2016 : Un paseo sin gluten por Italia



¡¡Hola a todos!! La pasada semana tuve la suerte de ser invitada y participar en el evento que Schär organizó en Italia. Fue un encuentro de bloggers de toda Europa que pudimos conocernos, disfrutar y divertirnos con todo el equipo de Schär.

Para mí ha sido una experiencia increíble y me traigo muchas cosas de allí que espero poder contaros un poquito en este post. Y no sólo por lo que al evento se refiere (y que os contaré más adelante), es que además, fue una aventura para Lourdes, mi compañera de viaje, y para mí, que volamos de Madrid a Milán y luego le echamos el valor de alquilar un coche (Aviso a navegantes: No contratéis coches con compañías low cost). Atravesamos los Alpes para ir a nuestro destino: Garganzzone, un pueblecito del denominado Tirol del Sur, en el Norte de Italia. Empezando por los problemas de idioma, continuando por la cascarria de coche que nos dieron y terminando con que los restaurantes que llevábamos programados para comer sin gluten no estaban abiertos o que resultaron vegetarianos, el viaje ha sido de todo menos aburrido.

En el camino de ida, pudimos empaparnos de todo el paisaje y hacer nuestra primera parada programada en el Lago Garda, el lago más grande de Italia.

¡¡Selfie al canto!! ... 



... Y la primera en la frente: El restaurante que Lourdes había buscado para comer sin gluten estaba cerrado, pero pudimos comprobar por primera vez, lo fácil que resulta encontrar comida sin gluten en Italia. Con estas vistas, pudimos degustar un salteado de arroz negro con marisco que pienso tunear en mi casa.




Al pie de los Alpes, rodeado de plantaciones de manzanas, se encontraba nuestro destino: Garganzzone. A nuestra llegada, apenas tuvimos tiempo de empaparnos un poco del entorno que nos rodeaba porque teníamos que subir corriendo a nuestras habitaciones para prepararnos para la cena. ¡¡El autobús nos recogía a las 17:30!! 

De allí nos dirigimos a Bolzano, donde nos encontraríamos, ahora sí, con todos los invitados llegados de sus diferentes países y con nuestros anfitriones de Schär. Coincidió que ese día era el que empezaba el mercadillo de Navidad y se encendían las luces de la ciudad, así que fue una carrera un paseo muy bonito hasta el restaurante, donde también era Navidad.

No sé cómo me lo monto, debe ser un sexto sentido que tengo, pero siempre elijo buen sitio y buena compañía para sentarme en una cena aunque no conozca a nadie. Por casualidad, porque aquí todavía no sabíamos el quien es quien del grupo, me senté al lado de Dominique, otra persona del equipo de Schär. Con lo que él chapurreaba de castellano y lo poco que me defiendo yo con el inglés, logramos comunicarnos y me hizo uno de los descubrimientos del viaje: Gewürztraminer (y sé pronunciarlo, yujuuu), un vino riquísimo, que ya estoy buscando donde comprar en España para hacerme la enteradilla cuando tenga que quedar bien. Fue una cena muy divertida.




¿Y la comida? Pues juzgad vosotros mismos: pan, quesos de la zona, champagne, embutidos, gnocchi, entrecot y un postre maravilloso que ha sido uno de los mejores sin gluten que he podido disfrutar en un restaurante: bizcocho de avellana, sorbete de naranja, mascarpone, toffee .... Y todo junto ... puff, delicioso.



Y antes de volver a nuestro hotel a descansar de un día tan intenso, la foto rigor: todo el grupo al completo. 



El viernes nos tenían preparado un agotador intenso día lleno de actividades. Para acceder al hotel donde se haría el evento, había que hacerlo en funicular. El viaje de ida, el entorno, el hotel y el paisaje son preciosos.


Durante la mañana del viernes realizamos diferentes talleres y actividades. Pudimos conocer a los responsables de Glutenfreeroads; conocer los cambios en la nueva web de Schär; probar algunos productos y dar nuestra opinión sobre cómo mejorarlos y hablar con una de las integrantes del Schar Institute.




Terminamos preparando nuestra aportación al calendario de adviento que realizamos entre todos los asistentes y que podréis ver estos días a través de nuestras redes sociales.

A mí me tocó el cuatro y publicaré mi vergonzosa foto en mi página de facebook y en mi perfil de instagram.




¿Y qué decir de la comida? Desayuno, coffe break, comida:  todo sin gluten y durante todo el santo día. Tanto comí ... ¡¡que me dio una pájara y me puse mala!! Sudor frío, sudor caliente, sudor frío, naúseas .. y todo fuera. Estoy segura que fue un empacho. ¡Menos mal que me recuperé para la siguiente actividad!



Para la tarde, las mentes pensantes de Schär nos habían preparado otra actividad: Baking Competition. Vamos, lo que viene a ser una especie de Master Chef por parejas. La prueba consistía en elaborar, con tu pareja (sorteada al azar), una receta en unas dos horas. Se nos facilitaban tres ingredientes que teníamos que usar obligatoriamente y luego podíamos elegir otros tres de un "mercadito" que habían preparado.

Mi pareja fue Eerlijkereten, de Holanda. Tuve mucha suerte porque no sólo es simpática y divertida, sino que conseguimos entendernos muy bien con nuestro trabajo y sacarlo adelante a pesar de las dificultades. ¿Imagináis nuestra cara de póker al ver que, como ingredientes principales, sólo teníamos coco, chocolate blanco y galletas? ¡¡Todo el mundo con su harina para hornear y nosotras sin opción a conseguirla porque en el "mercadito" no había!! ¿Pero que 'baking' es este?

Pero como somos chicas de recursos, nos las ingeniamos para sacar adelante estas trufitas que gustaron mucho a nuestros adversarios y al exigente jurado: Julia (y su barriguita) y Marion, de Schar y el chef del hotel Vigilius (más serio que Jordi Cruz o que Gordon Ramsay 😰😰). Valoraron muy bien nuestro trabajo, y nosotras tan contentas.

Jamás imaginé que una prueba así pudiera ser tan estresante. Cuando veo todos esos concursos de cocina y a sus concursantes quejándose siempre pienso que son unos exagerados. ¡¡¡Pero es cierto!!! Pensar una receta en tan poco tiempo, con apenas ingredientes y saber que te la van a valorar es de verdad una prueba dura.


¡¡Y vuelta a la mesa!! Otro aperitivo y otra cena después de haber picoteado de las elaboraciones de nuestros compañeros para el concurso, de la nuestra para ver el resultado ... Mi cuerpo pedía a gritos una ensalada y mis deseos se hicieron realidad: ensalada, carne con guarnición de polenta y postre de chocolate.

Qué le voy a hacer si me gusta comer más que nada en este mundo. Otra vez me lo comí todo, todito, pero esta vez me cayó bien.



El sábado era el día de la despedida y nuestros anfitriones nos llevaron a Merano. Allí sí pudimos dar un pequeño paseo más tranquilo por su mercadillo navideño y la zona más cercana junto al rio ... 



... y probar su famoso vino caliente o Glühwein, típico en la zona y en la temporada de Adviento. No puedo decir si me gustó o no (primero no, luego sí ...) pero sí que no era en absoluto lo que yo esperaba.  



En este punto nos despedimos de nuestros compañeros y cada uno emprendió viaje de regreso a casa. Nosotras aprovechamos para pasar el fin de semana en Italia, cogimos nuestro coche (¿he dicho ya que no alquiléis coches en empresas low cost?) y pusimos rumbo a nuestro próximo destino: Verona.

¡Qué ciudad más preciosa!! Sus calles, sus casas, sus plazas, el ambientazo de sábado tarde y ¡ay! el amore que se respiraba en los muros de la Casa de Julieta, una parada obligada si visitas esta ciudad aunque yo soy más de piedras y quedé maravillada con su teatro y el estado de conservación tan bueno.

¿Comer sin gluten? Tampoco tuvimos problema. En cada sitio que preguntamos nos podían adaptar un plato de pasta; en la cafetería donde tomamos café había brioche sin gluten y en un momento que paramos a tomar un vino antes de cenar, nos pusieron unas patatas fritas sin gluten. Allí, el senza glutine, lo conocen muy bien.


El domingo pusimos rumbo a Milán, donde cogeríamos nuestro vuelo de vuelta a casa por la tarde. Apenas tuvimos tiempo de pasear en la Piazza del Duomo, ver su impresionante catedral y hacer una incursión en las galerías Vittorio Emanuele II cuando empezamos a buscar de nuevo un sitio para comer. Una vez más, en cada sitio que preguntamos nos podían ofrecer un plato de pasta sin gluten con alguna salsa de la carta, aunque al final nos decantamos por un risotto a la milanesa. ¡¡Riquísimo!!

¡¡Selfie ... y a casa!!




Amig@, si has llegado hasta aquí, te mereces un homenaje y te doy las gracias por leer mi historia completa, pero te faltan las conclusiones:

España, junto con Italia, son los países donde más fácil es vivir sin gluten. Conocer a personas de otros países y saber de sus dificultades a la hora de seguir nuestra dieta, es enriquecedor porque se aprende muchísimo de todos ellos, que siguen trabajando para conseguir lo que nosotros aquí ya tenemos. Quiero desearles a todos muchísima suerte. Seguro que con su trabajo de divulgación irán dando pasos como los hemos dado aquí.

Para terminar este post, quiero dar las gracias a Julia, Marion, Marialuise, Anna, Sonja, Magdalena y Dominique: sois un gran equipo y unos anfitriones excelentes y a Lourdes, por dejarme que, por una vez en la vida, me lo dieran todo hecho y organizado. Un diez para tí.




jueves, 27 de octubre de 2016

Buñuelos de viento sin gluten

Los buñuelos de viento, junto con los huesos de santo y los panellets en determinadas zonas de España, son los dulces típicos de la Fiesta de todos los Santos que celebraremos el próximo martes (y que algunos celebraremos durante cuatro días, yujuuu!!). Es una receta que se repite cada año y que se reinventa poco. Como todo lo tradicional, la receta base es la misma y, como mucho, cambiamos los rellenos. 

Aunque los celiacos, y me vais a entender muy bien, probamos nuestras recetas con diferentes harinas hasta dar con la que más nos gusta.

Creedme si os digo que creo que he probado todas las harinas para hacer esta receta y sale con todas: panificables como Schär o Proceli, mezclas como maizena (almidón de maiz) con arroz. En resumen, es una receta para no complicarse. Utilizad la harina que tengáis en casa y que más os guste porque salen con todas!!


Buñuelos sin gluten



Ingredientes para los buñuelos:

- 75 gr. de harina Mix Pan de Schär
- 25 gr. de mantequilla.
- 125 de agua
- 2 huevos
- Aceite limpio

Ingredientes para la crema:

- 1/2 l de leche
- 4 huevos
- 150 gr de azúcar
- 45 gr de Maizena
- 1 corteza de limón
- 1 ramita de vainilla o canela


Elaboración paso a paso:


En un cazo ponermos el agua y la mantequilla al fuego. Cuando rompe a hervir lo retiramos y echamos de golpe la harina.

buñuelos sin gluten


Mezclamos bien hasta obtener una especie de bola compacta, como la de la foto:

buñuelos sin gluten

Añadimos los huevos, de uno en uno. No echar el siguiente hasta que el primero esté bien mezclado.

buñuelos sin gluten paso a paso

Esto, curiosamente, es lo más difícil de hacer. Cuesta y hay que darle muchas vueltas, pero ya nos quedará una pasta parecida a esta:

buñuelos sin gluten paso a paso

Ponemos el aceite al fuego. Yo utilizo, en vez de una sartén, un cacito y lo pongo un poco menos de la mitad de aceite. Cogemos una cantidad no muy grande de masa con la chuchara y con nuestro dedo, para que coja forma redondeada, la vamos echando en el aceite.

buñuelos sin gluten paso a paso

El aceite debe de estar caliente, pero no demasiado, que no humee, retiramos unos segundos el cazo de fuego y los buñuelos se empiezan a inflar, volvemos a ponerlos a fuego medio y ellos sólos se darán la vuelta e irán cogiendo su forma redondeada. Vamos dejando sobre papel de cocina para quitarles la grasa, y nos ponemos con la crema pastelera ..

buñuelos sin gluten paso a paso

En un cazo poner la leche, el limón y la canela, a fuego medio y que no llegue a hervir, para aromatizarlo. Mientras mezclamos lmuy bien las yemas con el azúcar y la maizena

buñuelos sin gluten paso a paso

Retiramos la leche aromatizada del fuego y echamos la mezcla anterior. Ponemos al fuego y, sin parar de remover, lo dejamos hasta obtener la consistencia que deseemos. En este caso tiene que ser espesita para que no se salga de los buñuelos al rellenarlos.

buñuelos sin gluten paso a paso

Para rellenarlos, podemos utilizar una manga pastelera o, como yo, una macro-jeringa (comprada en la farmacia), que a mi me resulta más fácil.

buñuelos sin gluten paso a paso

Una vez rellenos, espolvoreamos con azucar glass y ¡¡voilá!! A disfrutarlos. Los buñuelos ya sean con o sin gluten, están mucho más buenos si los comemos recientes, así que es mejor no hacerlos de un día para otro (aunque aguantan) sino por la mañana para comer por la tarde, por ejemplo.

buñuelos sin gluten paso a paso

Aprovecho para invitaros a leer mi último post en el blog de Schär, donde os cuento algunas cosas que echamos de menos los celiacos

¡Espero que no sean los buñuelos y que os animéis con esta  receta!!

¡Feliz día de Todos los Santos!!

jueves, 29 de septiembre de 2016

¡¡ Socorro!! ¡Soy celiac@ y tengo una cita!

Hace mucho tiempo que no escribo en este blog "uno de mis post". Entiendase: esta página siempre ha tenido mucho de mí, de mis momentos, de mis amigos, de mi familia, de mis aficiones y de las cosas que me gustan. 

Y resulta que ya no lo cuento aquí pero sigo siendo celiaca, sigo comiendo sin gluten y me siguen pasando cosas. ¡Y algunas que no había vivido! Situaciones nuevas. Porque, ¿qué pasa cuando tienes una cita?, ¿qué pasa si has quedado con alguien que no sabe que eres celiaco o que lo sabe pero con el que nunca has salido? ¿qué pasa si esa persona te invita a salir o tú a él? Pues que hay que hacerlo aunque, sinceramente, es un coñazo aburre andar con explicaciones y encima, al menos las básicas, son necesarias.

Y eso es lo que os cuento hoy. Cómo es, puede ser o ha sido una cita así. La de una celiaca con un tío buenorro normal (en su alimentación, se entiende).

El acompañante no es 100% virgen en el mundo singlu. Ya habéis ido alguna vez a tomar algo solos o en grupo y casi en cada ocasión ha habido que recordarle el temita de marras. A él se le olvida y pide perdón; él come lo que quiere (como tu aperitivo glutanero) y tú picoteas lo que puedes. En fin, se entiende. Es lo que hay, de entrada ...

Pero llega el momento de algo más cercano: la cena para dos.  Por motivos que no vienen al caso, en esta en concreto (basada en hechos reales) vamos a probar un nuevo menú sin gluten. Mano a mano. 

Verás tú ...



Empieza la fiesta:

La bebida elegida es cerveza. A Dios gracias, ésta pasa la prueba. Es cerveza que sabe a cerveza y está buena. Puede que haya quien te diga que no, que está más floja o más fuerte o más amarga o menos. El caso es hacerse el experto. Pero bueno, este no fue el caso.

Después llega el pan. No han pasado dos segundos desde que lo ponen cuando mete bocado, mastica, te mira y dice:

- El gluten es lo que le da textura al pan ¿no?

¡Chico listo! Yo no puedo evitar reirme. Confirmo que sí, que afecta, y pasamos a otro tema.   

El resto de platos aprueban con nota muy baja o suspenden aunque yo, master en comida sin gluten, sé que no es el hecho de ser sin gluten el culpable de la calidad de la cena. Hay sitios, platos y panes de una gran calidad. Pero él, claro, no lo sabe. Está perplejo y deja perlitas (textual) como:

- No entiendo que se pueda reproducir un órgano humano con una impresora 3D y no hayan conseguido imitar la textura del pan con gluten.

- En los tiempos en que quieren colonizar Marte, que haya un pan así ...

Y digo yo: Habrá que salir otra vez para demostrarle que sí hay cosas muy ricas ¿no? Mejor excusa ...


¿Me contáis alguna anécdota de una primera cita singlu con un amig@ especial? 

Por favor ...


¡¡Ah, y no olvidéis que también os cuento cositas en el blog de Schär!



miércoles, 31 de agosto de 2016

Buenos momentos sin gluten

Hace unos días os contaba en mi intervención en el blog de Schär, algunos de esos momentos que todo celiaco hemos vivido y que, a veces, pueden resultar agotadores. Os invito a leerlo si no lo habéis hecho porque seguro que os sentís muy identificados. Hoy, sin embargo, quiero hablaros de otros momentos sin gluten mucho más positivos. La gente, las personas que nos rodean, pueden sorprendernos a veces para muy bien. 

Comida y dulces sin gluten para todos. Que te inviten a comer o a tomar un café y que la anfitriona haya asaltado y arrasado la estantería sin gluten del supermercado. No me negaréis que estos detalles te dejan con la boca abierta y te hacen sentir muy, muy bien.



galletas sin gluten


Busca y captura. Tus amigos, tu familia y hasta algún conocido, entran en un bar, ven que hay cerveza o comida apta para celiacos y tardan cero como en inmortalizar la imagen y mandarte el mensaje de turno: "Estoy en tal sitio y mira lo que he encontrado ..."


cerveza sin gluten

Comida sin gluten.  En mi grupo de amigos y familiares celiacos, nos dedicamos a mandarnos fotos de lo que comemos y a contarnos dónde lo hacemos. Nos mandamos fotos de todo: del primer plato, del segundo, de la bebida, del postre y hasta de la carta con sus simbolitos de la espiga barrada.  ¿No tenéis ningún grupo de whatsapp de este tipo? ¡Os lo recomiendo! 



Regalos: No te traen un llavero ni un imán "recuerdo de Santillana del Mar" de un viaje. ¡Qué va! Te agasajan con un alimento sin gluten al que no tienes fácil acceso y que han encontrado. Pasta de Italia, bombones belgas, cervezas rarunas, un dulce típico ... 




Estos son unos pocos ejemplos, pero claro que hay muchos más: alguien ha cocinado para tí sin gluten; alguien ha organizado una fiesta y ha contado contigo para cada detalle; has llegado a un sitio y no has tenido que dar explicaciones porque estaban al tanto del tema; has comido algo nuevo y delicioso ... etc.

¿Cuales esos momentazos sin gluten que te hacen sentir bien a tí?

viernes, 22 de julio de 2016

Schär & Pan: Panecillos de mantequilla tostada sin gluten.

¡¡Hola a todos!!

¿Cómo lleváis el verano y el calor sofocante que está haciendo? En Madrid es practicamente imposible encender el horno sin morir en el intento, así que, para seguir con nuestro reto y compromiso Schar & Pan, vamos a tirar de archivo y rescatar el baúl de los recuerdos una de mis recetas favoritas: los panecillos de mantequilla tostada.

Como ya os conté en su día, esta es la adaptación de una receta de Xavier Barriga a nuestro mundillo sin gluten añadiendo más cantidad de agua y mantequilla que en su receta. 

Es un pan que os aconsejo probar. Tiene un sabor delicioso, una corteza fina y ligeramente crujiente  y es muy blandito. Pero es que, además, es muy fácil de hacer, no requiere largos procesos de levado, masas madres, prefermentos ni ingredientes raros (que en eso consistía nuestro reto) y que podéis adaptar a vuestras máquinas amasadoras o panificadoras sin ninguna complicación.



Ingredientes:

- 500 gr. de harina Mix Pan de Schär.
- 500 ml. de agua.
- 1 cucharada sopera de leche en polvo.
- 50 gr. de mantequilla.
- 10 gr. de levadura fresca de panadería.
- 10 gr. de sal.
- 10 gr. de azúcar



Elaboración:

- Disolver la levadura en el agua templada y dejar actuar unos minutos.

Mientras, calentar la mantequilla hasta que tenga un color dorado.

Añadir la harina, el azúcar, la leche en polvo y la mantequilla tostada (templada). Amasar un par de minutos, añadir la sal y seguir amasando.

Dejar doblar su volumen.

- Para formar los panecillos nos ayudamos de un poco de harina de arroz espolvoreada sobre la mesa porque nuestra masa no se la "traga" ni la endurece y luego podemos quitar el sobrante con una brocha. En esta imagen podéis ver el proceso para que queden con esta forma. Una vez doblados, se colocan con los pliegues hacia abajo para que no pierdan la forma y dejamos que doblen su volumen (podemos meternos en el horno encendido entre 25º y 30º). 

- Cuando hayan levado, los damos la vuelta y pulverizamos con agua.

Encender el horno a 210º y con un recipiente con agua en su interior. Se tiene que generar vapor para conseguir una corteza crujiente. Cuando esté caliente, bajar a 170º y hornear el pan unos 20 minutos.



Adaptaciones:

- En amasadora: Amasar durante 2-3 minutos, añadir la sal y continuar amasando unos 10 minutos más.

- En panificadora Silver Crest (Lidl). Programa 6 (masa). Cuando termine, empezar el proceso de formado/levado/horneado de panes.

- En panificadora Zero Glu: Programa 2 (Panecillos). Se pueden hornear en la misma máquina (tostado claro) o seguir el proceso en el horno convencional. 


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Aprovecho para invitaros de nuevo a seguir mis colaboraciones en el blog de Schar.

¡¡A disfrutar del veranito!!

viernes, 24 de junio de 2016

Schär & Pan: Chapatas sin gluten

¡¡Hola!!

¿Verdad que en España ya da pereza encender el horno? Estamos soportando temperaturas muy altas pero como este blog traspasa fronteras y tiene seguidores en otros rincones del mundo, y como algunos no dejamos de comer pan casero y sin gluten incluso en verano, hoy reedito este post que fue publicado aquí hace ya un par de años pero que cumple con todos los requisitos del Proyecto Schär y Pan: ser de un maestro panadero, utilizar una sóla harina, la Mix B de Schär, y ser fácil de elaborar.  

Como os decía, es un pan que elaboro siguiendo la receta e indicaciones de   Iban Yarza y adaptando nada más que las cantidades de agua y harina. Él, en la receta con gluten, utiliza menos cantidad de agua, pero igualmente se las tiene que ver con una masa muy pegajosa, como las nuestras de siempre ¿no? Así que, celiacos del mundo ... ¡¡esto es pan comido para nosotros!! 

¿Dónde está la curiosidad y por qué este pan es diferente? Pues en que se hace con un levado muy, muy lento y apenas sin amasar. Eso nos dará un pan con alveolos más grandes y además, nos beneficia a los que trabajamos recetas con harinas sin gluten, donde, normalmente, lo más difícil es el amasado precisamente.

Si os interesa la receta y queréis probar, os recomiendo que veáis primero este vídeo:




y, sigáis los pasos que va dando en él, pero, lógicamente sustituyendo los ingredientes por estos sin gluten: 

Ingredientes

500 ml de agua helada
10 gr. de levadura fresca de panadería
500 gr. de harina Mix B (Pan) de Schär

8 gr. de sal


Después del reposo de la masa durante, como os dice, al menos 12 horas. Obtendréis algo semejante a esto. Al ser un levado tan lento, el alveolado del pan final será más grande.



Dividir la masa en dos y empezar con el proceso de plegado. Untar la superficie de trabajo y las manos con aceite y plegar de esta forma, siempre con mucho cuidado para no desgasificarlo demasiado:

1. Estirar y plegar
2. Cerrar
3. Dar la vuelta.
4. Estirar de nuevo



Dejamos reposar, la masa se relajará y habrá que repetir estos pasos 3 - 4 veces, siempre con mucho cuidado de que no pierda mucho aire. Después embadurnar bien de harina la chapata y darle forma. Dejamos levar y, como siempre, esperamos a que doble su volumen la masa.

Pasamos ahora a la cocción del pan, que es también muy importante y que, insisto, veréis muy bien en el vídeo y entenderéis perfectamente con las explicaciones de Ibán.

  • Encendemos el horno a máxima potencia (unos 250º) con una bandeja con agua en la parte inferior.
  • Cuando el horno esté bien caliente, metemos la bandeja con el pan y cerramos inmediatamente para que no pierda vapor. Lo necesitamos al principio de la cocción, así que, si es necesario, podemos pulverizar las paredes del horno con agua a los 5 minutos (tranquilos, un pan no es un bizcocho, podemos abrir un poco el horno y no se bajará).
  • A los 10 minutos, bajamos la temperatura del horno a 220º, sacamos el agua y seguimos horneando durante 25 minutos más.
  • Después de este tiempo, apagamos el horno y podemos dejar 30 minutos más en el interior del mismo.
Yo he repetido la receta varias veces y también he hecho distintos tamaños, por lo que varío los tiempos de cocción y, en mi horno, también la temperatura. 

Pero los resultados, creo, saltan a la vista.

Chapata pequeña. 





Chapata grande.



Corteza muy crujiente.



¡Y grandes alveolos!


Os recomiendo que probéis la receta. En sencilla y el resultado es espectacular. Y, si sois principiantes ... ¡¡da igual!! Es muy fácil.

Ah! Y, si os apetece, podéis leer también mi último artículo en el blog de Schär: Ideas para un picnic sin gluten.




miércoles, 25 de mayo de 2016

Sin gluten: Picos o colines


¡Buenos días!! ¿Cómo estáis? Yo de vuelta con una nueva receta para el reto Schär & Pan. Una receta que demuestra de nuevo que hay muchas formas muy, muy fáciles de hacer pan sin gluten: Colines o picos sin gluten.

De pequeña, cuando mi madre o mi abuela me mandaban a comprar el pan en el pueblo, o cuando venía la furgoneta a la puerta de casa a venderlo y me tocaba bajar a por él, tenía como premio un colín que me regalaba el panadero. A día de hoy, es una costumbre que allí se mantiene y es como una "chuche" para los niños. Pero también los colines o picos, ese pan duro y sabroso, son el acompañante ideal de aperitivos, tapas, embutidos o salsas; están en nuestras despensas y se sirven en bares y restaurantes habitualmente. Por supuesto, para los más cómodos, ya podemos encontrarlos sin gluten en el mercado, pero también podemos elaborarlos en casa.

La receta es simple y se elabora con una masa básica de pan, pero podemos enriquecerlo con semillas (amapola, sésamo, pipas ...), hierbas o especias que le darán nuestro toque personal y nuestro punto gourmet. Además, al ser un pan ya duro de por sí, se conserva muy bien en un recipiente o bolsa cerrada y es un buen recurso para tener siempre pan a mano.


Ingredientes:

- 250 gr. de harina Mix Pan - Mix B de Schär.
- 200 ml. de agua
- 3 gr. de levadura seca de panadería.
- 5 gr. de sal.
- 20 ml de aceite de oliva.



colines sin gluten receta

Elaboración:

- Mezclar la harina con la levadura.
- Añadir el agua y el aceite y amasar durante 4-5 minutos en amasadora. 
- Añadir la sal.
- Amasar 2 minutos más.
- Dejar levar la masa hasta que doble su volumen. Esto dependerá, como ya sabéis, de la temperatura y humedad del ambiente.
- Amasar 1 minuto para sacar el aire de la masa.

En este pan sólo realizaremos ese primer levado y pasaremos directamente a formar nuestros colines o picos. Yo opté por hacerlos al estilo camperos y resultó lo más laborioso de la receta, pero también podemos hacer baritas más largas e incluso ayudarnos de una manga pastelera. 

Seguimos: 

- Con ayuda de un poco de harina, dar la forma deseada a nuestros colines o picos (tened en cuenta que crecerán en el horno un poco, así que no se deben hacer demasiado gordos).
- Precalentar el horno a 200º.
- Hornear durante unos 20 minutos o hasta que estén dorados. 
- Enfriar sobre una rejilla.

¡¡Y listos para consumir!! 



picos sin gluten receta

Espero que os guste la receta de pan facilón de este mes y que no os hayáis perdido mis sugerencias para disfrutar en un picnic sin gluten, mi nueva aportación en el blog de Schär



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